la pulga en la oreja

El irresistible deseo de decir la verdad

08 agosto 2008

Consejos de la abuela Jadis


La abuela casi recostada en el sofá, recordando viejos tiempo de su lejana juventud. De manos huesudas entorpecidas por el tiempo. La chimenea con leños ardientes le repone energías para soportar ese duro invierno. Todo a su alrededor inspira tiempos de historias galantes y amores perdidos.

Sentada en un pequeño taburete, la nieta lee tranquilamente una revista de novedades.. Joven de unos veinte años y que acompaña a la abuela esa tarde de invierno.

_Esa revista, querida mía, trae alguna historia de amor o de relatos galantes acaso? _pregunta la abuela con voz débil.

La joven hojea la revista y responde con suavidad:

_Tanto como historias de amor no, sólo un relato de una mujer que será juzgada por quemar los ojos de la amante de su marido. Otra que un esposo mató al amante de su esposa de dos balazos…. Eso no tiene nada de galante, abuela.

La abuela levanta sus manos al cielo y responde con voz más enérgica:

_Este mundo de los jóvenes ha enloquecido, poniendo reglas donde no las hay y haciendo que todo se confunda y se transforme en una devastación. En mis tiempos jamás habría pasado algo semejante. No es natural…. Los seres humanos fueron hechos para amar y ser amados…. Pero los hombres y sus leyes han confundido todo….

_Pero abuela _respondió la joven_ está bien que se reprima la traición del matrimonio….

_No es así mi querida…. _Retrucó la abuela_ El matrimonio es bueno que exista para bien de la sociedad…. Si la sociedad fuera una cadena, cada familia sería un eslabón…. Y es bueno que así sea… pero esa es la ley de los hombres, y los hombres pueden equivocarse… El amor es el que manda porque esa es una ley divina, la ley de Dios está sobre la ley de los hombres… Los seres humanos fueron creados para amar y ser amados, deben amar a lo largo de toda su vida y pueden enamorarse más de una vez… si tu piensas que casándote tu esposo te será fiel mientras está fuera de casa, te equivocas, hija mía, los hombres y las mujeres son como las mariposas que se posan de flor en flor….Si no lo crees tendrás que pasar tu vida quemando o disparando a las amantes que pasen en tu vida…

_Pero abuela, acaso no existe el gran amor para toda la vida? Acaso las mujeres no tienen dignidad? _preguntó con incredulidad la joven.

_Hija mía. Si que tienen dignidad… deben respetar su ser interior tanto como a su familia. Si tu piensas que conseguirás el único gran amor que durará toda la vida y que no tendrás el derecho de volver a enamorarte a lo largo de tu vida….. pobre querida mía… tu vida será muy difícil e infeliz….

Jades, de Guy de Maupassant (adaptación de Bol y To)